TERRITORIO SIN PRESENCIA SE VUELVE RUINAS
No buscamos solamente avanzar, crecer o alcanzar lugares. Anhelamos que cada paso sea guiado por la presencia de Dios.
“Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.”— Éxodo 33:15
Moisés tenía delante de él una promesa, un territorio y un camino que recorrer. Pero entendió algo fundamental: una tierra prometida sin la presencia de Dios no era suficiente.
Podemos avanzar y aun así estar lejos de Dios.
Podemos crecer, construir proyectos, llenar plataformas, alcanzar personas y alcanzar nuevas metas; pero si la presencia de Dios deja de ser el centro, todo aquello puede convertirse simplemente en una estructura vacía.
Moisés no dijo: “Señor, llévanos más lejos”.
Dijo, en esencia: “Si Tú no vas con nosotros, no queremos avanzar.”
Ese debe ser también nuestro corazón.
No queremos solamente movimiento. Queremos presencia.
No queremos solamente plataformas. Queremos transformación.
No queremos solamente ocupar territorios. Queremos que esos territorios sean alcanzados por el Reino de Dios.
Porque donde dejamos de buscar Su presencia, tarde o temprano lo que construimos comienza a perder su propósito.
¿Estoy buscando que Dios acompañe mis planes, o estoy buscando primero conocer hacia dónde quiere llevarme Su presencia?
Señor, no quiero avanzar sin Ti. Que Tu presencia sea mi dirección, mi seguridad y mi propósito. Llévame donde Tú quieras, pero nunca permitas que llegue a un lugar donde Tu presencia ya no sea el centro. Amén.

