NO FUISTE LLAMADO SOLO PARA COMENZAR… FUISTE LLAMADO PARA PERMANECER
La fidelidad no se construye en un momento visible, sino en decisiones pequeñas y constantes.
“Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes.”— Juan 15:4
Comenzar es emocionante.
Hay entusiasmo, sueños, nuevas canciones, nuevos proyectos y una sensación de que todo es posible. Pero con el tiempo llega algo que no podemos evitar: la constancia.
Dios no solamente está interesado en cómo comenzamos. Él está formando en nosotros la capacidad de permanecer.
Jesús no dijo: “Comiencen en mí”. Dijo: “Permanezcan en mí.”
Permanecer significa seguir cuando ya no sentimos la misma emoción. Seguir sirviendo cuando nadie aplaude. Seguir buscando a Dios cuando no vemos resultados inmediatos. Seguir siendo fieles cuando el camino se vuelve difícil.
En el Reino de Dios, la fidelidad tiene un valor enorme.
Quizás hoy no necesitas comenzar algo nuevo. Quizás necesitas volver a permanecer.
Porque una generación que permanece en Su presencia será una generación que podrá sostener aquello que Dios quiere hacer a través de ella.
¿Estoy buscando constantemente comenzar algo nuevo, o estoy aprendiendo a permanecer fiel en lo que Dios ya puso delante de mí?
Jesús, enséñame a permanecer. Cuando pase la emoción, que permanezca mi pasión por Ti. Cuando nadie me vea, que siga siendo fiel. No quiero solamente comenzar bien; quiero caminar contigo hasta el final. Amén.

