ANTES DE MINISTRAR AFUERA, DIOS MINISTRAADENTRO
El lugar secreto forma lo que la plataforma solamente revela.
“Pero tú, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en secreto.”— Mateo 6:6
Es fácil preocuparnos por lo que las personas ven cuando ministramos: la voz, el instrumento, la expresión, la excelencia, la canción correcta. Pero Dios mira primero algo que nadie puede ver: nuestro corazón.
Antes de usar nuestras manos para ministrar, Dios quiere formar nuestro corazón. Antes de escuchar nuestra voz en una plataforma, Él quiere escuchar nuestra voz en el lugar secreto.
La plataforma puede revelar nuestros dones, pero el lugar secreto revela quiénes somos realmente.
David fue formado en el campo antes de ser visto en el palacio. Allí, lejos de los ojos de las personas, aprendió a adorar, a confiar y a conocer a Dios.
No podemos pretender ministrar una presencia que no buscamos en privado.
La verdadera adoración pública nace de una vida rendida en secreto.
¿Qué está haciendo Dios dentro de ti cuando nadie te está viendo?
Señor, llévame nuevamente al lugar secreto. Forma mi corazón antes de usar mis dones. Que mi adoración pública sea solamente el reflejo de una vida que te busca cuando nadie está mirando. Amén.

